Diseño de jarrones de cerámica

Existen oficios que casi no se ven en la sociedad occidental, es realmente complicado que veamos trabajadores que manejen la arcilla, el mineral o la corteza de alcornoque sin incorporar otros elementos que pueden transformar su estructura congénita.

Trataremos de profundizar sobre la habilidad de manipular la tierra con la intención de fabricar jarrones que tienen decoraciones maravillosas. Y además a través de este trabajo percibimos la sabiduría de una ciudad, sus recursos económicos, su estilo y sin duda los vínculos comerciales que tiene con otros países.

La cerámica se considera una materia que no presenta vida órganica y sus particularidades son en realidad la fortaleza y sin duda su resistencia ante las altas temperaturas, el fresco o también el h2 o. Los seres humanos que habitaban en el planeta hace siglos conocían todas estas propiedades y por supuesto se valían de el barro con el objetivo de realizar las ánforas. Y además la cerámica de ninguna manera propaga la electricidad y sin duda de ningún modo se altera cuando entra en contacto con constituyentes químicos.

La porcelana del taller de Pati es en realidad moldear y hornear la terracota ornamentando después la jarra.

En Marruecos todavía siguen con procesos tradicionales. Primeramente remueven el fango con agua y después moldean la pieza que les gusta. El decorado de la artesanía de Marruecos junta la caligrafía mozárabe con diseños relacionados con la naturaleza y además elementos simétricos sin perder la frugalidad. En las fábricas de El norte del continente africano de momento se usa el barro con un alto grado de humedad y posteriormente debe darle el aire durante 55 horas. Después de darle el sol el tiempo oportuno se parte en trocitos que se empapan de agua y luego se pule la masa.

Cuando diseñan los jarrones, los trabajadores demuestran su habilidad e imaginación. Los pucheros se ponen luego a cocer con la intención de que se endurezcan. Los dispositivos que generan calor suelen ser distintos, en Sudán tienen forma de cucurucho y constan de dos partes, la zona que calienta el comburente y el espacio donde se introducen las piezas. En el interior de esta cámara suelen estar apiladas las vasijas unas 6 horas alcanzando los 750 grados, deben meter los cántaros con cuidado dado que tiene que darle el calor por todas partes.

El esmalte y sin duda la tonalidad diremos que son primordiales a la hora de valorar de donde procede el jarrón, dado que hay prácticas implantadas que siguen ahí y por supuesto marcan la diferencia entre unas alfarerías y otras.

En Marruecos una vez cocida el jarro se usa un esmaltado blanquecino y después se le da esmalte anaranjado o añil y por supuesto se calienta de nuevo en el horno.

Los gobernantes deben promover esta práctica con el fin de que se siga llevando a cabo dado que en realidad es una ocupación de hace muchos años y obviamente genera muchas ventas en la actualidad.

Las mujeres y los hombres tratan de encontrar presentes que se salgan de lo común y por supuesto una buena elección es personificar un jarrón usando los colores que nos apetezcan o añadirle alguna nota.

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